¿Cómo sobreviví mi depresión?

¡Hola a todos y todas!

Los días siguen pasando y esta pandemia se va poniendo peor, lo cual ya está desencadenando muchas enfermedades que antes podían estar ocultas, aflorando o empeorando las que ya existían. 

Creo que una de estas enfermedades es la depresión, la cual no solo se refiere a estar triste por una situación. La depresión es más que eso y es tan grave como un cáncer, como dice mi madre, porque puede llegar a matar si no es tratada.

La verdad es que todavía las enfermedades mentales son catalogadas como de personas “locas”, “débiles”, “que buscan estar en malas situaciones”, entre otras tantas etiquetas que existen. 

Bueno, la depresión muchas veces es asociada con debilidad, con una mala disposición de parte de la persona que la padece o de flojera, lo cual no es.

En este post veremos cosas importantes sobre la depresión que es necesario manejar para uno mismo y aquellos que te rodean. Pero lo más importantes es que a través de mi experiencia dar una luz para alguien que se sienta en esta situación. 

¿Qué es la depresión?

Como muchas enfermedades mentales y emocionales, la depresión es un trastorno emocional, el cual se manifiesta con grandes sentimientos de tristeza de manera constante y una gran pérdida de interés en la vida y actividades cotidianas. 

Lo más importante es que puede tener riesgo de muerte si no es tratada, porque uno de los síntomas más amenazadores es el suicidio y su planeación, lo que conlleva una idea de un absoluto desinterés con la vida. 

Podría seguir explayando mi post y mencionando la gran cantidad de tipos que existe, pero creo que hoy solo nos convoca ver algo más específico de lo que yo viví. 

¿Cómo partió esta depresión?

Ha corrido harta agua bajo el puente desde el episodio que gatilló mi depresión, el divorcio de mis padres. De hecho, ahora que lo pienso no debo ser la única que comenzó con una depresión por algo como esto. 

Que el padre o la madre se vayan de la casa, especialmente cuando es de un momento a otro, es un hecho que afecta enormemente a los hijos e hijas. Algunos dirán que a uno no se debe afectar tanto, porque tus padres no se murieron, están ahí de una u otra manera, están vivos. Pero la realidad es que uno pierde a su familia, aquella que te vio crecer y te protegía. 

La familia en mi caso es muy importante, porque somos bastante como un clan que gira en torno al amor mutuo. Es por eso que cuando pase por esa situación el mundo cálido en el que estaba se había fragmentado y ahora me veía ante el camino de vivir con mis padres de manera separada. 

Quizás pude haber enfrentado esto de mejor manera por el hecho de que tenía veintidós años, pero la realidad es que como hija única y mimada todo se fue a la basura. En ese momento estaba sumida en un dolor indescriptible y solo veía oscuridad a mi alrededor. Esto significó que un gran miedo a perder a seres queridos se potenciará en mi alma; de hecho, aún tengo ciertos residuos de ese miedo. 

La verdad es que podría explayarme infinitamente para explicar todo lo que me sucedió, pero no quiero que sea muy depresivo el post, sino que quiero dar una luz para todos.

En resumidas cuentas me fui sumergiendo cada vez más en una oscuridad que me aprisionaba de tal modo que me dolía el pecho de angustia a cada momento. No podía dormir y los momentos en que lo hacía tenía pesadillas relacionadas con la muerte. El tiempo fue pasando desde esa separación e iba mejorando a cierto ritmo, pero nuevamente fui golpeada por varias tragedias: la muerte de mi tío y padrino de un momento a otro, mi sobrina cayó enferma a la clínica, mi tía y madrina tuvo un accidente de auto de la que se salvó de suerte.

Como puedes ir asumiendo, ese año fue el peor de mi vida y por lo tanto mi depresión fue creciendo y creciendo.

¿Hubo algo más que solo la depresión? 

La respuesta es afirmativa, al año siguiente tuve ideación y luego intento de suicidio. Ante esta situación debieron internarme en una clínica, donde el psiquiatra que me veía en ese lugar me dijo que era como una flor marchita, pero que confiaba que podía salir y florecer. 

Florecer… Sí, creo que estoy a unos pasos de que el botón florezca y logre el anhelado florecimiento que lleva a un empoderamiento, amor propio y una salud a todo nivel.

¿Por qué digo que aún no florezco?

Desde mi perspectiva estoy en un nuevo proceso de aprendizaje de crecimiento como persona. Esto se debe a que estoy aprendiendo a ser más sincera conmigo y también con mi entorno que me tiene rodeada de amor del bueno. 

Asimismo, creo que también me falta más amor propio y tomar las riendas de mi vida, tipo hacerme responsable de mí misma y dejar de poner todas mis fuerzas y entendimiento en lo externo. Ahora estoy en la parada de llevar un crecimiento interno que haga aún más fuertes los pilares de mi vida. 

¿Qué recomiendas para superar las depresión?

En simples palabras, TERAPIA. Con esto quiero decir, que si estás en un estado depresivo y no puedes salir de la oscuridad DEBES ir con un psicólogo y psiquiatra, pero especialmente con el primero. Una ayuda emocional ayuda en el salir a flote y conocerte más, en cambio, la ayuda farmacológica es necesaria para ver los temas de desequilibrios químicos que tu cuerpo está teniendo. 

Con esas dos ayudas estás en el camino correcto, porque mediante ellos podrás comenzar un autocuidado más profundo en pos de una salud equilibrada. 

Un equilibrio es lo necesario para poder llegar a la luz tan necesaria para muchos. Hay una cosa relacionada con esto que me es importante decir: “la oscuridad puede volver a aparecer, pero siempre recuerda que la luz vuelve a salir como el ciclo de la luna y el sol”

Además, debes recordar que aún en la oscuridad hay luces como estrellas y cometas

Por otro lado, trata de rodearte de personas positivas y que tengan entendimiento de lo que te sucede. Amigos, familiares y otros seres que se ponen en tu camino. No obstante, puede darse la situación donde no te apoyen las personas fundamentales que son tus familiares directos. Ante esto creo que las amistades son los que debes elegir hasta que los otros ven la realidad en la que estás sumido. 

Palabras finales para darte esperanza

La depresión no es un juego y algo que se puede evadir, porque si la dejas estar tarde o temprano puedes llegar al instante en el que estuve yo, y puede que tu planeación funcione. 

Siempre pienso que mi intento de suicidio falló porque la vida me tiene preparadas cosas maravillosas y desafíos únicos que me harán iluminarme. Es por ello que trata  de buscar ayuda y pensar que siempre hay matices más allá del blanco y negro.

¡Saludos y los mejores deseos para todos y todas!  

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar